¿Te animarías a conocer a tu gemelo perdido?

Se cree que en el mundo todos tenemos por lo menos una persona que es idéntica a nosotros, este es el doppelgänger.

El terminó que se origina de la literatura alemana, hace referencia a una “gemelo malvado” que trae mala suerte. Sin embargo, en la cultura popular actual, el doppelgänger es ese gemelo perdido que tendrías la suerte de encontrar.

Así fue que comenzó Twin Strangers, la rede social que ayuda a conectar a los doppelgänger de cualquier parte del mundo.

De una competencia a aplicativo

En 2015, Harry, Niamh y Terence, tres amigos de Inglaterra, quisieron ver cuál era capaz de encontrar a su doppelgänger primero.

Para esto, publicaron una fotografía propia en Facebook y la compartieron con el siguiente mensaje: “¿Conoces a alguien que se parezca a mí?”.

La publicación que se logró volver viral dio resultado para uno de ellos: Niamh. Ella encontró a su gemela perdida solo dos semanas después.

Para sorpresa suya, vivía en su mismo país, por lo que la contactó y decidieron conocerse.

Niamh y su doppelgänger Karen.

Después de tener su propia experiencia positiva, Niamh decidió desarrollar una plataforma web que le ayudara a las demás personas a encontrar a su gemelo perdido. Así empezó Twin Strangers.

¿Cómo funciona?

Twin Strangers funciona como una red social. Creas una cuenta y subes una foto de perfil.

La diferencia es que entre las preguntas que te hace el sitio se encuentra la forma de tu rostro, cejas, ojos y origen étnico.

Después, la plataforma de ofrece unos posibles gemelos, a los que debes aceptar o no al estilo Tinder. Solo cuando ambos se dan el visto bueno, pueden hablar.

Además de conectar a los doppelgängers, Twin Strangers ha documentado los encuentros entre algunos de ellos y han publicado los videos en su canal de YouTube.

¿Por qué existen los doppelgänger?

Un estudio liderado por Axel Visel, del Laboratorio Nacional de Berkeley quiso descubrir qué definía la forma de nuestros rostros.

Encontró que, aunque todos los rostros de los humanos son únicos, el 98% de de nuestro código genético se ve comprometido por algo que llamo “el ADN basura”. Esta encima, que no es una proteína, es la encargada de formar los rastros faciales.

De hecho, antes los humanos no teníamos los rostros tan diferentes, pero nuestros cuerpos fueron evolucionando, a medida que nuestra especie empezó a depender más de diferenciar los rostros visualmente.

Por lo tanto, en medio de todo este camino evolutivo, puede que alguien comparta tal similitud genético, que sea tu doppelgänger.

¿Tendrás la suerte de encontrar el tuyo?